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Vitral de voz, de Carlos Fernández
López |
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Carlos Fernández López (Santiago de Compostela, 1981) es Master of Arts in Comparative Literature (University College London) y licenciado en Teoría de la Literatura (Complutense de Madrid). Finalista del XXIV premio de poesía Isabel de España, en 2007 obtuvo el premio de La Voz + Joven. En los últimos años, ha tomado parte en varios proyectos en los que su poesía dialoga con la música, la danza y la performance; ha publicado en prensa y desarrollado una intensa actividad investigadora, recogida en César Vallejo: textos rescatados (Lima, 2009). Héctor Solari (Montevideo, 1959), artista plástico y de vídeo, estudió pintura con el maestro Guillermo Fernández y grabado y fotograbado con Luis Camnitzer en Lucca, Italia. Radicado en Alemania desde 1993, ha expuesto en galerías y museos tanto de Europa como de América Latina: Museo Reina Sofía de Madrid, Museo Nacional de Artes Plásticas de Montevideo, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Haus der Kunst de Múnich, Deutsches Germanisches Museum de Núremberg, Stadtgalerie de Bamberg. *** La voz de vidrio y agua que ocupa este libro y que es preferentemente una acción, una huella, una labor antes que un signo, se ocupa en pequeñas cosas, «morder la nube», «sangrar tinieblas», «escarbar en el vacío». Las palabras entonces son más performación que sentido, pura gestualidad que hace; o bien que solo haciendo, comunica. Carlos ha conseguido que los verbos actúen, que los vocablos engendren, que los adjetivos construyan, que el lenguaje sea un pulso y una vibración como de algo, un estallido, una operación, que empieza a generar, que «abre la noche». Poco a poco esta voz sutil pero activa se revela tan leve como eficaz: una máquina del día, el motor de los hechos en que consiste el poema y éste alcanza a ser por fin el gesto absoluto y solitario en medio de la continuidad silenciosa de la página. Esperanza
López Parada TRES POEMAS DE VITRAL DE VOZ la
mano quema el silencio, nieve líquida de raíz muy blanca, luz
de tu hilo hacia el viaje en sangre, granada de mi reo
del roce manso, brazo mi cuerpo, pelo mi cuerpo, herida
la luz pura en lo negro *** ortigas
y granizo en el vaso. *** hotel dios. arriba,
latido de piedra en silencio el
árbol mudo diluía su savia en mi boca.
Vitral de voz Publicado el 5/12/2011 |
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