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Poetry is not dead, de Luna Miguel
XLII Premio Internacional de Poesía Hermanos Argensola


Luna Miguel (1990) estudia Periodismo en Madrid. Es columnista en el diario Público y colaboradora ocasional de Vice, Quimera y Koult. Sus poemas han sido publicados en diversas antologías y revistas nacionales e internacionales. Es autora del poemario Estar enfermo (La Bella Varsovia, 2010) y del relato Exhumación (Alpha Decay, 2010), escrito junto a Antonio J. Rodríguez. Adicta a Facebook, prologuista de los Diarios de Félix Francisco Casanova, chica-flyer para el Zombie Club y fotógrafa a ratos, reúne toda su actividad en un blog que actualiza día a día desde hace años: www.lunamiguel.blogspot.com

Alquimia. La luz cenital de una pantalla que imprime el sexo de Belladona y Jenna Haze, metabolizadas por Luna Miguel como dicción de una sensualidad extraordinaria. Suyos son los dominios del carisma, la solemnidad y desobediencia de una Lilith poderosa, decidida a ser expulsada del paraíso –seguramente– dantesco (Notturnos: Madrid y su arruinada periferia). Alientos, carne, sabores… Susurros: serpiente de cascabel, ovillada en el mismo desierto de Valente y Bolaño, protegiendo los –perpetuos– últimos alientos de la lírica (como la fruta bíblica, como un ídolo –mágico– de terracota azteca). Poeta en un mundo de narradores, rara avis para las coordenadas referenciales que manejamos, o: la historia del poema como la historia del Punk. Y así, Poetry is not dead verifica, de una vez por todas, que el poema nunca estuvo tan vivo. Ahora: ¿quién se atreve a repetir el eslogan? ¿No future for us…?, ¿decían?


ilustración de Betty Blue

PRESENTACIÓN DE POETRY IS NOT DEAD, POR RAÚL QUINTO

Vivimos en un mundo inflamable, donde todo se consume a una velocidad tremenda, donde todo envejece pronto y resucita enseguida. El imperio de lo efímero, en palabras de Lipovetski. La dictadura de la moda y sus ciclos. Nuestro mundo de consumo, tejido y destejido tantas veces de distintas o idénticas formas. Algo inestable, algo que sólo podemos llamar estable en su continua metamorfosis y repetición. Dicen que la poesía debería buscar precisamente lo que permanece, o si acaso el núcleo de lo que cambia. Es muy posible que ese invento de la palabra precisa, del verbo duro, no encaje en este mundo que hemos heredado y al que seguimos dándole continuamente orugas-crisálidas-mariposas ebrias. La poesía, basta con echar un vistazo a la calle, a la televisión, a las miradas perdidas de los jóvenes, la poesía, parece ser, hace tiempo que está muerta. Como tantas cosas. Puede que tan sólo sea una marca, un logotipo.

Consuma poesía, será ud más bello por dentro y más interesante por fuera. Marcas que vienen y van como en un zapping frenético. Cuánta velocidad en todo. En 1981 se decía que el punk estaba acabado, se había quemado la escena en unos pocos años, ya está bien de crestas y bajos mal afinados. Eso fue casi 20 años antes de que naciera esta poeta de 20 años que tengo a mi lado. Ese año resurgieron las crestas y los alaridos en The Exploited para decir que el punk todavía no estaba muerto. ¿Y ahora? seguramente ya es otra cosa, el punk ya es una marca, una chapa, una canción popera de Los Planetas. ¿Y la poesía? un cadáver, un anacronismo, un zombi vestido con harapos de otro siglo. Voto por salir a la calle y preguntar a la gente si alguien está velando ese cadáver, si a alguien le importa el muerto. Te miran, se encojen de hombros y siguen con sus historias y sus vidas. Pero Luna piensa que la poesía no está muerta, y que el punk tampoco lo está, y que si hay que buscarle una salida, una escotilla por la que sacarla del ataúd al que la propia poesía (presa de sus tópicos y leyes ciegas al mundo) se ha metido, es a través de un animal híbrido entre Wattie Buchan y Baudelaire, entre Jenna Haze y Alejandra Pizarnik. Si la poesía es una marca en una chapa, clavémonosla en la misma piel.

La poesía no está muerta, la poesía no está muerta, podemos repetirlo como un mantra.

La poesía de Luna huye de la pureza, o más bien la busca en la suciedad de lo impuro. La cita de Maite Dono es definitiva en eso: ¿Qué es la pureza? Tú lo sabes: jódeme. Lo hemos dicho: la pornoestar Jenna Haze es una poeta igual de válida que la Pizarnik. Y tiene razón Luna. El recuento de cadáveres nos hace comprobar la verdad más estimulante de la literatura: es una enfermedad contagiosa, leer es un virus que infecta, el virus Plath, Panero, Ginsberg, Foster Wallace, Bolaño, Roger Wolfe... la propia Luna Miguel es una gripe, sus poemas los síntomas de esa enfermedad. Estar enfermo, cruzar un desierto, síntomas. Todo eso para demostrar que la poesía no está muerta. Poesía es decir "mis heridas huelen a néctar", poesía es saber que "la libertad comienza donde comienza este beso". Sabe que el dolor y la belleza van de la mano, que ser poeta es tener los ojos demasiado abiertos. Ser poeta, pero ser también una chica de 20 años que recorre la desolación de Madrid en un autobús, que mira y no entiende, o entiende demasiado y de ahí la estupefacción y el miedo. Que sabe qué cosas son las importantes: el amor, los libros, el placer, el espejo roto de cada uno. Aquí estamos hoy frente a una puerta, al fondo del pasillo están todos los poemas que Luna escribirá en el futuro, y no nos vamos a creer el otro eslogan punk, ese de No future, porque sí que lo hay, Luna está en el umbral y repite una frase que propongo tatuarse en el interior de los párpados, para no olvidarla ni perderla de vista. No lo olvidéis: la poesía no está muerta, la poesía no está muerta, la poesía no está muerta.

Almería 8 de noviembre de 2010.


 
ilustración de Betty Blue

CAVE LUNAM

Cuidado.

Mi gripe es porcina y maligna.
Mi gripe es de Vaca y de Ave loca.
Mi gripe es Nietzsche tan mal traducido.

Presta atención a mis venas hinchadas,
dentro guardo las babas de Panero.
Dentro, el corazón de un Huevo Kinder
sin sorpresa:
Sylvia Plath Muerta,
David Foster Wallace Muerto,
Virginia, estilo mariposa, Muerta.

Atención. Bandera púrpura.
La gripe de las almas.
La gripe del humo.
La gripe de las codas y la tipografía
desplumada.

Atención. Contagian.

Cuidado.

Muerdo.


Poetry is not dead
Luna Miguel
72 páginas
8 euros
Colección poesía, 138

Publicado el 16/11/2010

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