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Pere
Rovira (Vila-seca de Solcina, 1947) ha publicado los libros de
poemas: Distàncies (1981), premio Vicent Andrés Estellés,
Cartes marcades (1988), Cuestión de palabras (1995),
La vida en plural (1996), La mar de dins (2003 y 2005),
premio Carles Riba, Poesia 1979-2004 (2006), Vint-i-cinc
flors del mal de Charles Baudelaire (2008), Les roses de
Ronsard (2009) i Contra la mort (2011). Además de al
español, su obra ha sido traducida al inglés, al francés, al
gallego, al polaco y al ruso. En prosa ha publicado Diari sense
dies (2004) y la novela L’amor boig (2007), premio
Ciutat de Barcelona. Es también autor de varios volúmenes de
ensayos y ediciones, entre los que destacan: La poesía de Jaime
Gil de Biedma (1986 y 2005), Los poemas necesarios (1996)
y Cuando siento no escribo (1998)
***
Escribir
poemas te ayuda a veces a ver venir las cosas que han pasado ya, a
creerte que las entiendes mejor escribiéndolas que viviéndolas. De
joven, tiendes a apostar por la versión literaria de los hechos;
cuando envejeces, eres más partidario de la vida. Pero lo que cuenta
no es lo que la poesía puede cambiar o recuperar de las cosas
vividas, que es poco, sino cómo va configurándote a ti mismo. Un
día comprendes que eres como eres, amas a quien amas y vives donde
vives, por haberte dedicado a la poesía. Es un asunto circular: tu
poesía surge de tu vida, pero tu vida va como va gracias a la
poesía, o por culpa de ella […]. La poesía que es un comentario,
una crítica de la vida, precisamente por este carácter suyo, no
puede ser una trascripción esclava de la vida superficial. La vida
sí es esclava de ella misma; la poesía no, entre otras cosas,
porque puede corregirse. Debe corregirse. Escribo poemas porque
quiero y para que la gente los lea, y he de pensar, por tanto, en el
primer lector que tendrán y en el que los leerá de una manera más
interesada, que, obviamente, soy yo. Hacerme trampas sería
hacérselas a los otros lectores. Procurando evitarlo, he preparado
esta edición de mis poemas corrigiendo bastantes de ellos y
suprimiendo los que he considerado innecesarios.
PERE
ROVIRA
DOS
POEMAS DE POESÍA (1979-2004)
TOTS
ELS COLORS DEL MÓN
Han
sopat sense saber el que menjaven.
Els ajudava el vi
a
suportar el miracle d'estar junts,
i el cristall en els llavis
era el tacte
transparent que desitjaven.
Ara són sols
al
centre de la festa, i el xampany
de la música els embriaga
de
nova soledat. Giren i giren
com un mirall de seda i els
maregen
tots els colors del
món.
Que
lluny és l'alba,
la mort que lluny i la vellesa
bruta,
d'aquesta cara encesa de la vida.
Tots els colors del
món, tota una nit,
condemna generosa del passat,
per
recordar-la sempre.
*
LOS
COLORES DEL MUNDO
Han
cenado sin saber qué comían.
Les ayudaba el vino
a aguantar
el milagro de estar juntos,
y el cristal en los labios era el
tacto
transparente que deseaban.
Ahora están solos
en
medio de la fiesta, y el champán
de la música va
embriagándolos
de nueva soledad. Giran y giran
como espejos
de seda y les marean
los colores del mundo.
Qué lejos está
el alba,
y qué lejos la muerte y la sucia vejez,
de esta
cara encendida de la vida.
Los colores del mundo, y una
noche,
generosa condena del pasado,
que no han de olvidar
nunca.
(Versión
de Agustín Goytisolo)
CARTA
DEL PARE
La
mar besant-te els llavis,
una ombra d'eucaliptus, una fulla de
menta
potser faran somriure el temps
i sentiràs cristalls de
veu petita,
de cançons i preguntes,
i veuràs uns peuets
esborrant-se
sobre l'arena d'una tarda trista.
Tu no sabràs
que vénen d'un estiu molt feliç
a buscar-te. Nosaltres no hi
serem.
Ja farà temps que no serem en els teus somnis
ni en
el teu sofriment. Et farem llàstima,
tan vells i tan absurds,
sempre encara amb els llibres,
el tabac, la mania de tenir-nos a
prop,
sols, en aquesta casa lluminosa,
plantant cara a
l'hivern;
la vida t'haurà pres la nostra vida
d'ara, i no
ens recordaràs
joves i forts, estimant-te
amb un amor, ja ho
sé, que tu voldries
diferent i que haurà canviat poc.
Però
l'oblit és natural,
i les coses només tornen quan volen.
Que
aquests versos t'ajudin a tornar
a una casa feliç en els dies
dolents.
*
CARTA
DEL PADRE
La
mar besándote los labios,
un temblor de eucaliptos, una hoja de
menta
tal vez harán sonreír al tiempo
y escucharás
preguntas y canciones,
cristales de voz niña,
y verás unos
pies muy pequeños borrándose
sobre la arena de una tarde
triste.
Tu no sabrás que vienen del verano
más feliz a
buscarte. Nosotros no estaremos.
Hará ya mucho tiempo que no
estaremos en tus sueños
ni en tu sufrimiento. Y te daremos
lástima,
tan viejos, tan absurdos, siempre aún con los
libros,
el tabaco y el vicio de tenernos muy cerca,
solos, en
esta casa luminosa,
desafiando al invierno;
vivir te habrá
robado nuestras vidas de ahora,
no nos recordarás
fuertes y
jóvenes, amándote
con un amor, lo sé, que desearías
distinto
y que habrá cambiado poco.
Pero el olvido es natural,
y las
cosas sólo vuelven cuando quieren.
Que estos versos te ayuden a
volver
a una casa feliz en los días peores.
(Versión
de Celina Alegre y P. R.)
Poesía (1979-2004)
Pere Rovira 256 páginas 16 euros
Colección poesía, 146
Publicado
el 30/5/2011
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