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Hilo de nadie, nuevo libro de Lorenzo Oliván

Cubierta de Jesús Jiménez Domínguez

Fotografía de Ana Merodio

Lorenzo Oliván (Castro Urdiales, Cantabria, 1968) se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo. Es autor de los libros Único norte, Visiones y revisiones (Premio Luis Cernuda), Puntos de fuga (Premio Fundación Loewe), Libro de los elementos (Premio Generacióndel 27) y La noche a tientas. En el género sin género del fragmento poético, que persigue la intensidad de la poesía, ha publicado Cuatro trazos, La eterna novedad del mundo y El mundo hecho pedazos. Como adelanto parcial de Hilo de nadie habían aparecido en ediciones no venales Vértices y De raíz. Ha traducido a John Keats, Belleza y verdad, Epístolas y otros poemas, y a Emily Dickinson, La soledad sonora. Codirigió la revista de literatura y arte Ultramar, ha ejercido la crítica literaria en el suplemento cultural del ABC y ha sido incluido en numerosas antologías de poesía española.

De la misma manera que un relámpago da a la noche dureza de roca y saca a la luz sus precipicios, los mejores aforismos e imágenes podrían verse como relámpagos que iluminan un fondo antes oculto. Estas palabras del prólogo de este libro ayudan a entender los principales impulsos a los que responde, que no son otros que la búsqueda de lo huidizo y las iluminaciones en la sombra. He aquí una arriesgada propuesta de viaje: entretejer pensamiento y visión, la mirada que abre su objetivo y reflexiona de forma irónica y crítica sobre el mundo, y la que lo cierra al máximo, hacia el centro mismo de lo lírico, en pos de ahondar tan sólo en lo esencial. Un viaje que sigue un hilo roto, un encadenamiento de fragmentos, a menudo en tenso roce entre sí, donde lo primero que se quiebra es la propia identidad, pues toda aventura de conocimiento, como parecía querer decirnos Ulises, nos acaba conduciendo a esa extraña voz de voces a la que bien podemos llamar Nadie.

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A CONTINUACIÓN OFRECEMOS UNA SELECCIÓN DE TEXTOS DE HILO DE NADIE

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¿QUÉ nos dice mejor?
¿En qué palabras estará uno más?
¿Cuánto más cerca de los labios ellas
quedarán
xxxxxxxxxxpropiciando el pronunciarlas?
¿Qué parte del lenguaje
es casi
de algún modo
carne tuya?

CÍRCULOS

Miras en círculos
¿cada vez más cerrados
o más abiertos?

¿Influirá
su propia forma en que
tú te concentres?

¿Cómo consiguen
asediar realidad?
¿Cómo la rinden?

LAS palabras espuma
con su falsedad blanca

muriéndose a la orilla
de cuanto empiezan a significar

NEGRO SOBRE NEGRO

Aquello que se alzaba
quizá estaba más cerca
del agua que del aire

pero de un agua sucia
mezclada con un barro
ya casi corazón

Resaltado en su enigma
un temblor de petróleo
sobre un negro más neutro
exigía llenar
su brillo de un latido

Mi pecho supo dar vida a esa sombra
Entonces
xxxxxxxxxxsudoroso
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxdesperté
Y de mi carne
abstracto
voló un cuervo

ANTE tu piel
el quicio de una duda

¿Sube a ella un temblor de aves tachadas?

¿O es ella la que cae
en lento planear
de su altura de pájaro?

LUZ FUERA DE LA LUZ

La luz
la recta luz de lo creado
la que alza exacta todo hasta su altura
de pronto es arrojada de sí misma
y cae
xxxxxy rueda
xxxxxxxxxxxxpor interminables
tortuosos peldaños
a un rellano inferior del firmamento

Luz fuera de la luz
desalojada de su perfección
dejada hasta del dios que ya no existe
pisoteada en medio de la noche
reducida a raíz
o mala hierba
que un trueno
xxxxxxxxxxxxxahora
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxarranca

CUANDO miras la lejanía, el horizonte le da un arco grandioso a tu mirada y la invita a que ponga ella la flecha.

LA acción quizás impida pensar, pero nos pone en marcha hacia ideas más fuertes

ALGUNOS han desarrollado tan grandes tragaderas, que se ponen a hablar y ya hablan con eco

QUIEN no ama la propia carnalidad de las palabras, ¿logrará engendrar algo vivo en su trato con ellas?

SI el pensamiento puede ser representado por un sistema de poleas en movimiento, yo no aspiro a oírle subir o bajar grandes tonelajes, aspiro a oír el canto en sí de las poleas libres, girando en su gran vértigo de nada.

SIEMPRE me he sincerado mejor con las mujeres: saben, mejor que los hombres, cómo volverte atractiva una pena.

UNA voz fuerte y ronca, y una constitución física atlética marcan un destino. Por eso a veces me he sorprendido agradeciendo a los dioses mi debilidad.

ME gusta equivocarme donde los demás aciertan. Mi yerro es otra forma de verdad más mía.

HE visto cómo el viento daba sobre los pájaros y ellos lo hacían suyo, le abrían su interior.

NO hay más que fijarse en los recién nacidos y en los cadáveres para ver que los aires que soplan en el más allá son aires enrarecidos. Los de aquí, en cambio, favorecen a cualquiera.

ES como si, dormidos, nuestra cabeza pensase, a la vez, con todo nuestro cuerpo y, despiertos, pensase sólo desde el cuello hacia arriba.

ESCRIBIR como lo haría una mosca. Decir con mi boca, justo encima de mis manos, lo que mis manos refutan.

LA literatura nos miente como una mujer hermosa a la que le creemos sus más grandes mentiras porque con ellas nos parece todavía más mujer.

NO sé si este silencio está blindado o completamente desprotegido. No sé de qué me defiende o a qué me expone.

MI alegría es la de las copas de champán: mucha espuma al principio, para luego quedarse pensativas.

Hilo de nadie
Lorenzo Oliván
136 páginas
9,50 euros
Colección poesía, 118

Publicado el 9/10/2008

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