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Julián
Cañizares Mata (Albacete, 1972) ha publicado Travis poemas
(Colección Provincia, Diputación de León, 1999), Los
elementos del clima (Editorial Aventis, Albacete, 1999), El
hombre sin cabeza, el gato Wilson y el Condotiero Fajardo,
dentro del libro Tres tipos con gafas (Editorial Academia
de Samotracia, Albacete, 2001). Es director de la Revista
literaria Ayvelar. Continúa escribiendo.
Todo
comienza cuando, sentados en una terraza, somos conscientes del
momento. La gente que pasa y continúa su camino. La persona que
sustituye a la otra persona en la misma mesa. Respirar por si
acaso, conjugar un verbo que englobe al mismo tiempo el pasado,
el presente y el futuro, que englobe al mismo tiempo la mesa
donde estás sentado, la gente que pasa, el aire que circula
sustituyendo al otro aire. Un algo por otro algo, o un alguien
por otro alguien. Los días, las mesas, las filas. Nada sobra y
nada falta. Conjugar dentro y fuera de la respiración. Así
comienza cualquier cosa que esté en esa terraza cualquiera. Y
sólo un verbo: sustituir estar.
TRES
POEMAS DE SUSTITUIR ESTAR
El
amanecer, digan lo que digan, es un mal momento. Lo normal es
que sea un nuevo nacimiento, una nueva oportunidad. Pero
también es normal que todos sean iguales. Que sólo se haya
nacido una vez o que la oportunidad sólo sea una
palabra. Falta el sueño, y
a veces la boca es un kilo de tierra que parece enterrarte por
dentro. No hay nada más. El amanecer es sólo un hecho, una
vuelta geométrica. El hombre inventó los símbolos para
desgarrarse, y así se concibe el símbolo. No veo el amanecer
por una cuestión de principios: yo nací una vez y tuve mi
oportunidad.
BOSQUE
Raramente
me quedo fuera del bosque cuando quiero entrar en el
bosque. Sustituyo la ausencia y entro por derecho
propio. Fuera del bosque está mi ausencia, pero poco. Algo
queda si pienso en ello. Descanso en un árbol cuando en el
bosque hay árbol, veo al pájaro cuando en el bosque hay
pájaro, toco el río cuando en el bosque hay río. No siempre
hay bosque en el bosque, pero si decido entrar existe, con
las características que queden o que recuerde. En la diaria
lucha contra el vacío sale esto. Fuera del bosque hay otros
que piensan en mí, y hay otros bosques, pero yo estoy dentro
y soplo. Como un hilo de humo el bosque no se diluye. Estoy
en lo cierto, estoy en el bosque. Raramente me quedo fuera del
bosque cuando quiero entrar en el bosque.
PATOS
Una
vez mi padre me llevó al parque a ver a los patos. Los patos
tomaban el sol en un balsa llena de agua. Mi padre me los iba
señalando uno a uno, por tamaños. Había algunos en el agua,
y otros en la tierra. Cuando se es niño los patos tienen
mucha importancia, son como hermanos que sólo quieren que
estés contento. Entonces el dedo de mi padre llegó a un pato
muy quieto, y mi padre se quedó callado lo que puede callar
un padre. El pato estaba en una posición muy extraña en la
vida, dulcemente. Mi padre me dijo que era el pato y la
muerte. Y mi padre me dijo: no te preocupes, lo sustituirán, y
mañana volveremos y habrá otro pato nadando. Pero yo estuve
llorando toda la vida en otro mundo.
Sustituir
estar Julián Cañizares Mata 96 páginas 8
euros Colección poesía, 122
Publicado
el 7/4/2009
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