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Fabulosos monos marinos, de Óscar Gual


Óscar Gual nació en Almassora en 1976. Es ingeniero informático, además de acreditado criador de monos marinos, y trabaja y prácticamente vive en la Universidad Jaume I de Castellón. Ha publicado la novela Cut and Roll (DVD Ediciones, 2008) y sus textos han aparecido en numerosas publicaciones y antologías, como Odio Barcelona (Melusina, 2008).

Fabulosos monos marinos es una novela de novelas, una realidad de realidades, cuya acción transcurre en Sierpe, lugar señalado por una insólita maldición y en el que convergen, chocan y se superponen todos los planos de la realidad. Sierpe, una verdadera ciudad textual, podría definirse como una bizarra mezcla entre la Sin City de Frank Miller y Springfield de Los Simpson, y Óscar Gual la convierte en protagonista y escenario de su historia de historias. Leeremos y veremos, gracias a la poderosa y divertida imaginación del autor, los variopintos habitantes de Sierpe: el espíritu de La Transición deambulando, el criminal que se convierte en alcalde por accidente, un concurso televisivo empeñado en romper todas las fronteras de la narratividad, un comisario de policía verdaderamente creativo, filosofía y marihuana, trolls y guitarras eléctricas, y, cómo no, el mismísimo fin del mundo.

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UNAS PALABRAS DE ÓSCAR GUAL SOBRE FABULOSOS MONOS MARINOS

Los Fabulosos Monos Marinos son unas mascotas que se vendían por catálogo y se pusieron de moda hace bastantes años. Venían en hojas llenas de productos locos como gafas de rayos x, tubos espías, pistolas de aire comprimido… algo así como la teletienda de los años ochenta. Los monos marinos consistían en tres sobres de colores que echabas al agua, como tres frenadoles, y al cabo del tiempo surgían allí unos diminutos seres, pequeños neptunos y sirenas, con sus tridentes y sus coronas, y jugaban contigo y vivían allí, en la pecera. Tú los observabas, viviendo su vida ahí dentro.

Un divertido juego que incluye pequeños crustáceos de la familia de la artemia que viven en animación suspendida en pequeños "cristales" y que nacen al contacto con el agua.

El primer sobre preparaba el agua, el segundo eran los huevos de los monos y el tercero era el alimento. Pero igual que el tubo para espiar requería que previamente se hubiese agujereado la pared por la cual quería uno espiar, o la pistola era de fogueo, en realidad los monos marinos no eran más que un microscópico sucedáneo de gamba reseco que se movía según la corriente del agua.

Un milagro de la ciencia. Una generación de monos marinos de ambos sexos

La verdad es que no jugaban con la pista de carreras ni con el tobogán ni defendían el castillo. La fascinación que producían procedía del hecho de poseer un pequeño mundo encerrado en una pecera, un mundo autosuficiente en el que tú, aquel niño, eras dios, pues modificabas cosas o no a tu antojo. Un mundo en el que sucedían cosas incluso si tú no estabas. Juguetes que jugaban solos.

Incluye: libro de crianza, instrucciones para amaestrarlos, carne de criador, y póliza de seguro de vida de los monos marinos

Los Monos Marinos como precursores de World of Warcraft.

Azeroth, donde suceden los hechos de WOW, es un mundo persistente, y lo que nos atrae de estos mundos es el hecho de perdernos cosas, de ser conscientes de que no lo abarcamos todo, lo que provoca una sensación de profundidad mayor que si nada se nos escapase. Literariamente, sucede lo mismo con la Tierra Media, cuyo principal atractivo no son los hechos narrados en los libros escritos por Tolkien, sino la sensación de que hay muchas otras historias por narrar. Nos ofrece las herramientas para creer que lo que sabemos es sólo la punta del iceberg.

Pero en realidad este libro no está protagonizado por gambas. Ni por elfos.

En realidad este libro está protagonizado por una ciudad. Una ciudad persistente y autosuficiente.

Está protagonizado por Sierpe. Y habitada por seres, que como los monos marinos, viven su vida independientemente de que los leas o no.

Sierpe pilla a medio camino entre Sin City y Springfield.

Estamos hablando de la biografía de Sierpe. Desde que nace hasta que muere. O hasta que se desarma.

En este libro simplemente se narran algunos hechos ocurridos allí, como se podrían haber narrado otros. Y entonces la biografía dejaría a Sierpe en otro lugar.

Sierpe nace junto a una prisión. Era la aldea construida a su alrededor. Allí sucedió una desgracia, pues cualquier leyenda surge de la infamia. Y los presos pasaron a ser ciudadanos, a habitar la ciudad. Reptiles sobre los que sigue pesando aquella desgracia, una peculiar maldición.

La vieja asegura que quien nace un veintidós de mayo bajo la luna llena de Sierpe está condenado. El venido al mundo bajo la misma conjunción astral que se dio en aquella lejana noche del motín queda expuesto a distorsiones espirituales, a perturbaciones en los rasgos que lo identifican como individuo. Es lo que dice la vieja, más o menos. Conflictos entre varias conciencias morando un mismo organismo. Y todo ello a causa de la aberración perpetrada entonces, en el vórtice de una historia que se expande hasta nuestros días, cuando alguien cayó lo más bajo que puede caer un ser humano: traicionó a sus propios compañeros de trinchera. Esa mezquindad es lo realmente importante de todo lo que sucedió. Una traición que los confundió a todos, convertidos en espantajos a merced de un ejército sediento de sangre, y corrompió sus almas, su única posesión allí dentro. Una traición que borró su personalidad, forjada tras miles de horas de encierro, pues dejaron de ser hombres para convertirse en ganado. Su desesperación fue su propia tumba. Y la vieja dice que los nacidos bajo ese signo acarrearán su misma confusión psíquica, y se estremecerán al contemplar sin velo los límites de la identidad.

Seréis bienvenidos en Sierpe, vosotros monos marinos.

Fabulosos monos marinos
Óscar Gual
248 páginas
15 euros
Colección los 5 elementos, 60

Publicado el 4/7/2010

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