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El ave Fénix solo caga canela, de Ángel Cerviño
(XV Premio de poesía Ciudad de Mérida)


Ángel Cerviño (Lugo, 1956) es artista visual y comisario de exposiciones. Ha publicado con anterioridad Kamasutra para Hansel y Gretel (Ediciones Eventuales, Madrid, 2007), y numerosos textos críticos en torno a las nuevas prácticas artísticas y la creciente espectacularización de la industria cultural, en revistas, catálogos y publicaciones de arte contemporáneo. Ha sido miembro del consejo editorial de la revista SINAL (órgano de expresión de la Asociación Galega de Artistas Visuais) y ha participado en diversos proyectos editoriales, entre otros: Entrecruzar - Proxecto edición (CGAC, Santiago de Compostela, 2006), RETAL - Fragmentos de cultura contemporánea (Vigo, 2007-2008).

Probablemente uno de los más perdurables logros del psicoanálisis lo constituya el haber establecido en el imaginario colectivo la representación del hombre como ser que se produce a sí mismo a base de metáforas, imágenes portadoras de vida y/o devastación. Ese es también el punto de partida de El ave fénix solo caga canela, una obra que, en palabras del poeta Félix Grande, «mantiene un divertidísimo diálogo con el psicoanálisis, /.../ un humor que, a veces, bajo la originalidad llena de broma se pone estrictamente serio». El autor se sitúa ante su obra revestido de un distanciamiento irónico que apenas alcanza para encubrir la abrumadora certeza de que es ahí, en ese territorio infestado de símbolos, donde –en términos de redención o condena– el propio yo se la juega.

TODO DICCIONARIO ES UN PORMENORIZADO KAMASUTRA”
(Entrevista sin preguntas a Ángel Cerviño)

- ¿...?

- Cuando me veo requerido a responder acerca de mi doble condición de artista visual y escritor me resulta imposible ofrecer una respuesta satisfactoria y suficientemente consensuada, por la sencilla razón de que uno de los dos -alternativamente- no está nunca presente. Como el doctor Jekyll y su entrañable partenaire el señor Hyde, pintura y escritura forman una pareja bien avenida, y de larga duración, gracias a la feliz circunstancia de que nunca coinciden las dos en casa arruinando la convivencia.

- ¿...?

- Somos dos heterónimos de un autor que no ha venido, que no se ha presentado, y lo peor es que, para complicar las cosas, los dos usamos el mismo nombre y llevamos la misma cara.

- ¿...?

- Supongo que eso es parte del problema, si toda escritura nace de la memoria, mi trabajo echa raíces en su total carencia. He perdido las pistas del transcurrir y acumulo ausencia, ya sólo me reconozco en esa búsqueda. La poeta Julia Castillo lo ha dicho de forma admirable: no aspirar a escribir lo que se siente sino a sentir lo que se escribe.

- ¿...?

- Los poemas, los artefactos poéticos de este libro no conforman otra cosa que el Cuaderno de Derrota de esa expedición en pos de un sentido. Un poema es siempre un puerto de partida, las cartas de un viaje para el que hemos de contar con la complicidad del lector.

- ¿...?

- El lector poliniza las líneas del texto, aun sin pretenderlo, en los surcos los versos lo tiznan de lejanía y finitud.

- ¿...?

- O, dicho de otro modo, como en un cuento gótico, el poema vampiriza al lector, animado por una insaciable sed de sentido lo acecha a la vuelta de cada página. Mientras el encuentro no se produce (y con el aliento mínimo de un no-muerto, el texto puede mantenerse a la espera durante años, o todavía siglos) aguarda expectante, hasta que detecta la desprevenida proximidad de una conciencia, se arroja entonces como una sombra a la yugular para cobrarse su buena ración de significado.

- ¿...?

- Todos mis poemas son poemas de amor, el tema único de todos ellos es el amor imposible de las palabras por las cosas, la irresoluble tensión del deseo entre dos esferas condenadas a ensayar posturas para aproximarse y segregar su excitación sabiendo que jamás llegarán siquiera a rozarse. Todo diccionario es un pormenorizado Kamasutra.

- ¿...?

- Si en verdad el deseo enterrado vivo regresa inopinadamente, en forma de fantasma, para atormentar a su matador, quizá en este caso le hayamos dado a tal tormento el nombre de inspiración.

- ¿...?

- Lo que más me ha interesado del Psicoanálisis es el cambio de status que operó en la imagen. Apenas en el plazo de una generación la metáfora pasó de ser una filigrana retórica, el fruto del calentón lírico de un poeta, a convertirse en algo sustancial para la existencia de todas las personas, cocineros, profesores de literatura, rentistas, agentes secretos o capellanes castrenses. Un material altamente inflamable con el que lo mismo se puede apuntalar un sueño que arrasar una vida.

- ¿...?

- Al final, la vida se nos va en responder preguntas que nadie nos ha formulado, como esta entrevista.

DOS POEMAS DE EL AVE FÉNIX SOLO CAGA CANELA

COMPLOT ANTIRRETÓRICO

Sentido De La Escarcha
       Llaman a la distracción de la madre
Erosión Injustificada
       Es para ellos el nombre del padre
Reír A Pies Juntillas
       Llaman al llorar a manos llenas
Agobio Para Mis Adentros
       Significa vida airada
Moratoria De Lo Posible
       Significa descansar
Lobo De Colorines
       Es el nombre del fuego a mediodía
Chorretón en Trampantojo
       Llaman a la giba del cebú
Abominar De Tanto Ímpetu
       Llaman a los sueños de los pájaros
Boletín De Lo Ambituerto
       Al tiempo hurtado al reposo
¡Petimetre De Las Narices!
       Es el nombre familiar del albacea

       Llaman Labios Desteñidos a la morgue

       Abdicar significa restringir

       Usan Velocidad por desmayo

       Y dicen por escribir Recado Del Jardinero

INTRODUCCIÓN AL NARCISISMO

tu ansiedad agita el cristal que canta / acechas una imagen que se estremece como sombra de garza / una aparición que empeño alguno puede aquietar / la voz quebró el hechizo / él se sobresaltó y dio un traspiés al borde del agua / nil habet ista sui / tecum venitque manetque / tecum discedet / si tu discedere possis  / (no es nada por sí misma / surgió contigo / contigo persiste / y tu marcha la disiparía / si marcharte pudieras) / así habló la mujer policía / habían crecido juntos / lo amonestaba con afecto / ella fue una de las desdeñadas / pero eso sucedió hace tiempo / ahora ya casi no siente la herida y se entrega tenazmente a su trabajo / él se incorporó / sacudió parsimoniosamente la ropa / se quedó de pie en la orilla y dijo sin volverse / no te he oído llegar / ¿os enseñan en la academia a caminar así? / ( SILENCIO ) / aprendemos que el amor es poco más que una multiplicación de reflejos / respondió ella / sentada en un tronco caído a poca distancia de la fuente / y nos convertimos a una nueva religión: / la paciencia / él asintió sin atreverse a ensayar una sonrisa / se supo delicadamente aludido y en consecuencia respondió con toda la dulzura que pudo encontrar / ¿y alguien consigue hacer de eso una terapia? / ella antes de contestar se acomodó el cinturón reglamentario / giró unos grados la cartuchera del revólver y el transmisor sobre el ceñido hemisferio de sus caderas / luego dijo / es posible alcanzar cierto abandono / siempre que se evite tanto el vuelo excesivo de metáforas como el desmedido apego al silencio / ( SILENCIO ) / ya te podrás imaginar que en el coche patrulla se oyen demasiadas historias / así habló por tercera vez la mujer policía / ( SILENCIO ) / él seguía de pie dándole la espalda / subrayó la pausa y luego habló con la mirada todavía rendida a las luces que tintineaban en la piel del agua / una especie de vértigo indolente / si me permites la expresión / se prende de las cosas cada vez que nos encontramos / ( SILENCIO ) / una parte de la carga se desplaza en mi interior y el cuerpo se balancea descentrado / como un navío mal estibado / ( SILENCIO ) / sintió / esta vez sí / cómo ella afirmaba sus recias botas sobre el lecho de hojas / y pudo oír el leve crujir de sus pasos que se acercaban / conteniendo la respiración esperó sus palabras / ( SILENCIO ) / cualquier cosa es preferible a la caída en ese torpor húmedo que para algunos se corresponde al cuerpo de la madre / ( SILENCIO ) / por mí no debes afligirte si es eso lo que dicen tus ausencias / sabré arreglármelas / ( SILENCIO ) / entre el desvarío y la renuncia encontraré algún pasaje / así habló por última vez la mujer policía / y avanzó despacio / apartando las ramas elásticas que entorpecían el sendero / insectos como planetas de enloquecidas órbitas se demoraban en los juegos del sol sobre las hojas de oscuro envés / cuando llegó a su altura él se acuclilló entre los juncos y habló de forma entrecortada / como si le costara encontrar las palabras rebuscando al fondo de un baúl revuelto / gestiónalo como si todo esto no fuera más que la filmación de una fábula / el ensayo general de la vida que vendrá / si la toma no es buena se repite / eso fue lo que él dijo antes de la zambullida final / ella no quiso gritar /

Página web de Ángel Cerviño: http://angelcervino.es

El ave Fénix solo caga canela
Ángel Cerviño
128 páginas
9 euros
Colección poesía, 132

Publicado el 28/1/2010

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