Novedades

Fernando Luis Chivite gana con Apuntes para un futuro manifiesto el Premio de Poesía Hermanos Argensola 2009


Fernando Luis Chivite (Pamplona, 1959) ha escrito los libros de poesía El abismo en la pared (Premio Gerardo Diego, 1995) y Calles poco transitadas (Premio Ciudad de Irún, 1998). En prosa, es autor de la trilogía narrativa La tapia amarilla (1996), El viaje oculto (2001) y La fuga de todo (2003), y premio de novela Café Gijón 2006 por Insomnio. Es columnista habitual en algunos periódicos nacionales.

«No siempre es fácil avanzar. / Luego llega una edad a partir de la cual / ya resulta prácticamente imposible.» Desde este primer apunte para contruir un futuro manifiesto, le quedará claro al lector el conflicto vertebrador del nuevo libro de Fernando Luis Chivite. A partir de una determinada edad, difícil de determinar, la conciencia humana debe fundar una relación distinta con el tiempo y con el paso del tiempo, con su biografía y consigo misma. Todo, o casi todo, debe revivirse y revisitarse –los conocimientos y creencias, las emociones, los ideales, el propio pasado–, en busca de la actitud adecuadapara resguardarnos de la vida y seguir habitando en la vida.

DOS POEMAS DE APUNTES PARA UN FUTURO MANIFIESTO

EPIGRAMA DEL SEDUCTOR DE ANTAÑO

Volver a verlo al cabo de más de cinco lustros
con su bonita americana de cuadros
amarillos.

Todo lo que amamos, aquello
por lo que luchamos,
lo que merece la pena conservar.

La misma diestra seductora sonrisa aún a pesar
de que la dentadura
es ya sin duda alguna completamente ajena, algo pagado.

Sin embargo, presiente, no es imbécil,
que a pesar del esfuerzo
ya nada es lo que era.

La gente se desentiende sin contemplaciones
del sospechoso embaucador solitario y de su americana
un poco demasiado ácida, por decirlo así.

POEMA DE LA FASCINACIÓN DE LO IMPROBABLE

Veíamos que todo era improbable y eso nos fascinaba.
Había una grieta:
lo sabíamos.

Éramos perfectamente conscientes de que por esa grieta
penetraba el azar: era eso
lo que nos fascinaba.

No nos hacíamos grandes ilusiones:
nuestros sueños eran más bien desolados
y trágicos.

Sin embargo había también una gran alegría
en nuestro fatalismo:
el destino trágico siempre ha seducido a los jóvenes:
incluso la muerte nos parecía una vieja dama
muy interesante.

Por supuesto, es algo que más tarde afortunadamente
queda atrás y se olvida.
Pero a los veinte años la muerte
(a esa maldita edad, la jodida muerte),
puede resultar bastante seductora:
sé muy bien
lo que digo.

Apuntes para un futuro manifiesto
Fernando Luis Chivite
80 páginas
8 euros
Colección poesía, 130

Publicado el 21/10/2009

Inicio | Novedades