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Fragmento de El barro en la mirada
¿Estoy
muerto? Esta cólera vacía
que
recorre los túmulos del cuerpo
¿es
el florecimiento de las sombras
o
lodo iluminado que profana,
como un frío corcel, la
pubertad
de
los signos? Este oro mutilado
que se deslíe
irremisiblemente
hasta alcanzar la mácula del semen,
que
perfora los nombres como a nubes
prohibidas,
¿son mis ojos acercándose
al
acero? ¿son légamo urgente
como
el tiempo? ¿o acaso oscuridad
matinal,
detenida en la serena
tempestad de los labios, impregnada
de
danza y de paciencia? Realmente,
¿estoy
vivo? ¿Por qué aquí, en el eclipse
de
las manos, renacen las ventanas
como un tenue diluvio? ¿Por
qué siento
los errores del mar taraceándome
como
insectos sin amor? ¿Por qué,
pese a la juventud del
viento, hay cisnes
vacíos
en la orilla de mi túnica?
¿Por
qué se recrudece el agua pétrea
que
habita en lo invisible, si aún no
sé mi nombre, si
aún no he bautizado
la
materia? Estoy solo, con los perros
de
la respiración, con los espejos
devastados
por hombres inaudibles,
oyendo
la oquedad de los martillos,
las
cóncavas espumas de la carne
que
ya, ahogadamente, se refuta,
viendo morir los mástiles del
yo
y cómo
de su muerte ni siquiera
brotan
exhaustas azucenas. Árboles
inexorables en el pecho,
árboles
que
se desnudan tenebrosamente
en
las simas diurnas, que perviven,
en
su habitáculo de orina y nieve,
como
un rumor de huesos ablandándose.
Las pupilas intentan
encontrar
su
voz; humedecidas por el fuego
más oscuro, se extienden por
las sábanas
como átomos callados. Pero ¿quién
las
hirió? ¿quién reanudó su
lluvia
horizontal, sus dunas atacadas
por lo perecedero? Ése
que duerme
a
mi lado ¿soy yo? Y quien mastica
mi podredumbre ¿es
hombre o nunca? ¿sabe
acaso
que ningún naufragio acaba
en
beso, que ningún seísmo habita
en
la caída? (…)
[Fragmento
inicial del canto II de El
barro en la mirada]
Publicado
el 5/3/2009
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