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Patricia Esteban
ALGUNAS PALABRAS ANTES Quizás sea la lectura uno de los testimonios más cotidianos de nuestro trato con lo invisible. Visión móvil que desprendiéndose progresivamente de los reflejos del mundo da acceso a esa otra visibilidad en la sombra, como querría Proust, que es la literatura. Leemos las palabras para dejar de percibir su visibilidad. Dejamos de observarlas para poder ver lo que dicen. Y ésta -la letra como frágil franja de resistencia a la mirada-, es una frontera a la que he tratado de aproximarme desde varias líneas de mi creación: proyectos poéticos próximos en su deriva a lo visual, fábulas tipográficas que recientemente se han concretado en el acercamiento al teatro, un género donde se plantea de forma especialmente intensa la relación entre literatura y visibilidad. La centralidad de la lectura como una obsesión latente en mi trabajo obedece a cierta incapacidad para abandonar esta operación descodificadora una vez concluido su ámbito natural, el libro, y seguir leyendo tras sus páginas de un modo minucioso, escrutador, provocando continuidades, superposiciones e interrupciones allí donde se intuye el pliegue de ese otro libro que no se cierra, lo cotidiano. Regresar a la escritura supone un cese momentáneo –levantar la cabeza del otro lado- para reconstruir los hechos a través de la brecha de realidad que supone el denodado trabajo con el lenguaje. Los poemas recogidos en El rescate invisible son, en gran medida, un diario de todas estas interferencias (¿cómo dar cuenta de lo que ocurre cuando interrumpimos momentáneamente la lectura de una novela para ver una película que, a su vez, queda interrumpida por el sueño que, a su vez, interrumpe una llamada fortuita, conversación que es dejada en suspenso por el final de la película tras la que volvemos a leer la novela en la que todo está transformado?). Pero también una versión posible de la utopía de que el ojo del lector sea quien proyecte el poema al deslizarse a tientas por la página. Ficción tipográfica Desde una posible fenomenología poética de la lectura, el papel, la superficie, aparecen como soportes inestables propiciadores de una primera reflexión sobre la materialidad del lenguaje (¿podría una rugosidad de la página interpretarse como significante superpuesto a las palabras? ¿Evidencia el imperceptible parpadeo de la pantalla la fragilidad semántica de lo escrito?). En este sentido la elección de la forma de fijación del texto determina lo irrepetible del poema -ironía de la “irreproductibilidad técnica” de la escritura-. En mi proyecto denominado “Notas a pie”, el punto de partida es la observación y reconstrucción de pequeños dispositivos de lectura cotidiana que favorecen movimientos virtuales por la página y permiten una revisión poética de los no-lugares derivados del uso libresco del papel –marcas de agua, paginación, guiones, notas a pie-. Todos ellos ponen en escena cierta nostalgia traducible a una arqueología bibliográfica al borde -y en conexión- con los nuevos usos y costumbres del receptor tecnológico; trampantojos, artificios que no dejan de ser una advertencia sobre el hecho de que en nuestra lectura leemos mucho más de lo que creyéramos a primera vista, lo que de algún modo nos constituye en “lectores involuntarios de poesía”.
La escena es el poema Este juego entre materialidad y virtualidad de lo poético apunta hacia una dimensión performativa –poema animado– fruto de una teatralidad implícita que se adivina como uno de los trasfondos posibles de toda lectura. Desde el lenguaje como representación a las pequeñas puestas en escena que en un principio buscaban suplir la ilegibilidad pública de un texto que se resiste a desprenderse de su dimensión gráfica, mi indagación en la escritura dramática se ha ido perfilando en la creación de Teatremas, (teatro+poemas), género donde trato de rastrear tanto las posibilidades de una poesía espacial, como las de una dramaturgia especialmente sensible a las inflexiones poéticas de la imagen. Incidiendo en algunas de las vertientes ya apuntadas por la convivencia histórica de ambos géneros, este proyecto ahonda en las posibilidades espaciales de la poesía, hacia un texto que emerge del libro y materializa el crono-topo imaginario de la escritura del poema. Al intentar responder a la pregunta aparentemente paradójica ¿existe un teatro visual? el proyecto prestará especial atención a todo lo que está en el texto como partitura de lo que puede ser mirado; escritura deshecha en la improvisación y vuelta a construir en la fijación de los textos, recreación posible del lugar sin lugar de la poesía contemporánea.
SELECCIÓN DE POEMAS De El rescate invisible POEMA CON EFECTOS SONOROS ESPECIALES Dos vaqueros se dirigen a una casa en sus caballos (golpean dos cocos sobre una tabla), entran, la chimenea está encendida (papel celofán que crepita), sirven whisky en las jarras (se vacía un vaso de agua), empiezan los malentendidos y Jim le pasa a Joe la pistola (se desliza por la mesa una grapadora), la cosa se pone fea (una puerta de golpe se cierra), les han robado sus caballos y a los dos vaqueros solo les queda una par de cocos... (galopar de caballos que se alejan). VENTAJAS DE LAS MALAS EDICIONES Una novela policíaca en la que el papel es tan fino que el detective descubre quién es el asesino unas páginas antes o aquel libro donde los sonetos elegíacos de dos enamorados por error son impresos a ambos lados de una hoja, negándoles así el ansiado encuentro en la intimidad del libro cerrado, cara con cara. Detenidos, apenas llegan a intuirse tras el muro blanco: ¿eres tú quien la luz atraviesa al pasar la página? ¿eres tú quien la voz del lector susurra a su amada? Pero con tesón la ardorosa tinta remonta el papel y ya se rozan los pies y en el interior de la hoja junto a la marca de agua un poema se inedita, tinta de su tinta, con el título “Constante amor más allá de la muerte y la edición”. ESPECIES EN EXTINCIÓNAtención
a lo que ocurrirá cuando llegue el final de esta línea con la
palabra cuer- *
CUANDO TRADUCEN TUS POEMAS A OTRAS LENGUASRecuerdo
que al principio me sorprendía mucho ver mis propios poemas ESCRITURA Y VIAJESCon
tantos viajes me habitué a escribir fuera de casa. INFLUENCIASAlgunos
críticos han detectado en mis poemas ecos de las más importantes
bibliotecas y De Rimas y descartes (Inédito) FALSAS RIMAS Estaba
durmiendo zzzz LOS OFICIOS El
carpintero sacude el aserrín De La lección (Trabajo en curso) LA VACUNA Después
de comer, el sueño y APRENDER Antes
del final de la lección disparan los túneles hacia el
recreo. Publicado el 14/3/2009 |