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Olga Bernad
Olga Bernad es licenciada en Filología Hispánica en la especialidad de literatura por la Universidad de Zaragoza. Ha publicado el poemario Caricias perplejas (Fundación Ecoem, Colección de poesía Siltolá, 2009), la novela Andábata (Paréntesis Editorial, Colección Umbral, 2010) y la plaquette Cuadernos de la Cigale, nº 2, editada por Juan Vico y Álex Chico en 2009. Ha sido incluida en la antología YIN. Poetas aragonesas 1960-2010, seleccionada por Ángel Guinda para Olifante Ediciones, y en la antología de poetas contemporáneos Poesía para niños de 4 a 120 años (Ediciones de la Isla de Siltolá, 2010). Algunos de sus relatos y poemas han sido publicados en diversas revistas literarias, como Rolde de estudios aragoneses e Isla de Siltolá (de cuyo consejo de edición forma parte). Colabora en la Revista de Letras del periódico Heraldo de Aragón escribiendo reseñas literarias sobre novedades editoriales. Textos suyos han aparecido también en varias publicaciones digitales, entre ellas la Revista de Humanidades Kafka. En la red, mantiene el blog Caricias perplejas, donde publica versos y prosas. ***
Actualización de 12 de marzo: Su segundo poemario NOSTALGIA ARMADA, acaba de aparecer en la nueva colección Vela de Gavia de Ediciones de la Isla de Siltolá.
*** ENCIÉRRAME EN EL SÓTANO Un hombre sopla vidrio. Es un sótano oscuro y, muy al fondo, un fuego rojo tiñe de alguna luz la estancia. El hombre sopla a través de un formidable tubo que acaba en una gárgola grisácea; en su punta se enciende una burbuja de cristal brillador que se dilata y pronto se endurece, fraguándose contra la rozadura invisible del aire. Él alarga su gran mano de hombre, recoge con atenta firmeza una esfera perfecta y me la entrega, concediéndole al gesto la naturalidad y la importancia de una vieja liturgia, la pureza de un culto recobrado donde prodigio y lógica amparan un enigma: nuestra necesidad de obedecer y un temor muy profundo a someterse; y un placer que esperaba, inevitable, tan paciente como una profecía. Me sonríe. Le amo. Tomo la esfera nueva en mis dos manos. La coloco en el suelo con cuidado. El suelo brilla y brilla, estoy llenando el suelo de burbujas. No queda espacio en blanco hacia la puerta. No nos iremos nunca. Me sonríe. inédito PELIGROSA MARÍA
Callaré
nuevamente. En la cintura
Por los que
siempre te amarán, disparas,
de Nostalgia
armada BELCHITE 2002
¿Recuerdas
aquel día?
Mirábamos la
iglesia, el esqueleto
Todo es cierto
y es nuestro y, sin embargo,
de Nostalgia
armada DISTINTO AMOR
No vendo mi
alma al diablo por la gloria
Algo distinto
y nuevo me envilece:
de Caricias
perplejas ***
Publicado el 3/1/2011 |