Firmas invitadas
Sección coordinada por Juan Manuel Macías
maciaschain@gmail.com

Javier Moreno

Javier Moreno (Murcia, 1972) ha cursado estudios de Matemáticas, de Filosofía y de Teoría de la literatura y literatura comparada. Es autor de las novelas Buscando Batería (Bartleby, 1999), La Hermogeníada (Aladeriva, 2006) y Click (Candaya, 2008), nombrado por esta última novela Nuevo talento FNAC. Ha sido galardonado con el Premio Nacional Fundación Cultural Miguel Hernández (Cortes publicitarios, Devenir, 2006) y con el Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa (Acabado en diamante, La Garúa, 2009). Fue poeta invitado en el festival internacional Cosmopoética (Córdoba, 2008). Ha sido incluido en las antologías La luz nueva (Vicente Luis Mora, Berenice) y La casa del poeta (La bolsa de pipas). Ejerce la crítica literaria en medios digitales como www.deriva.org, www.revistadeletras.net, y en la revista Quimera. Es autor asimismo de la obra de teatro La balsa de Medusa (Espacio escénico DT, Madrid, 2007). Próximamente aparecerá su tercer libro de poesía: Renacimiento (Icaria, 2009).

El autor nos habla a continuación sobre su novela Click y su poemario Acabado en diamante. Siguen tres poemas que nos ha escogido de este último.

Esta novela no consiste tanto en la historia de un tipo (Quisque Serezádez) que juega a la ruleta rusa mientras nos cuenta sus 'memorias', sino en una metáfora de la literatura como respuesta ante la inminencia de la muerte. El revólver como la otra cara de la pluma. Apuntarse con la pluma, escribir con el revólver... ¿Cómo escribiría alguien -usted mismo- en el caso de que la siguiente frase pudiese ser la última? Conviven en la novela dos series de 'clicks', la que corresponde a los gatillazos de la colt peacemaker (ese revólver paradigmático que sirvió para la conquista del 'salvaje oeste') y la del botón de la cámara fotográfica que permite a Quisque detener ese momento de belleza que es el orgasmo femenino. Dos series aparentemente ajenas e inconmensurables, algo que el desarrollo de la novela se encargará de desmentir. Mientras tanto, Quisque nos cuenta -algo así como- sus memorias. Memorias, en plural. Memorias que son musas (en la mitología clásica, las hijas de Mnemosyne: la memoria, precisamente). Nueve mujeres que sirven para roturar y parcelar la conciencia atormentada del personaje. Click, en definitiva, como un teatro de la memoria postmoderno. La historia que uno le contaría a Caronte para convencerlo de que diese la vuelta y dirigiese su barca de nuevo al mundo de los vivos.


La idea inicial de la que surgió este libro me pareció muy sencilla y, a la vez, reveladora: mostrar la continuidad de esos dos géneros en apariencia disjuntos que son la prosa y el verso. Empezar escribiendo en prosa, y acabar el 'poema' en verso. Y, durante el camino, asistir a la mutación de uno en el otro, sin saber previamente dónde ocurriría el 'milagro'. Esa idea, naturalmente, se fue ampliando. La dualidad/continuidad genérica se desplazó metafóricamente a otras oposiciones habituales de la cultura y del lenguaje. Así con la luz y la oscuridad, la filosofía y la emoción, el carbón y el diamante... La escritura de 'Acabado en diamante' es pues, un deseo, no de superar tales oposiciones, sino de morar -verbalmente, al menos- en su linde.

TRES POEMAS DE ACABADO EN DIAMANTE

En este promontorio, de espaldas al mármol
desarmado por el tiempo, sorprende la extensión informe del mar. Una inmensidad azul
tangente a lo divino

salpicada de hilachas de espuma, anticipo de una nueva diosa, la que vive en la piel y despierta el deseo de otra. Olas
que son comas
delimitando el vacío, creando un ritmo quebrado, una música sostenida en la nada (como este raudal de aire que flota sobre las ruinas) y rompiendo en placer. No encuentro mejor justificación para que aquellos hombres (que desde este momento ya venero) edificaran aquí este templo

Sobre el lomo de la ballena el capitán Ahab, apenas un garabato, agita el brazo mostrando
no sabemos bien qué. Tal vez
la dirección del misterio

Un gesto, en fin
al que todavía buscamos sentido

Podremos clavar nuestro arpón
rebobinar cuantas veces queramos

Tras cada PLAY
el monstruo blanco
acabará devolviéndonos al abismo

De gran dureza, el diamante se caracteriza -paradójicamente- por una extrema fragilidad. Un leve golpe, la torpeza de un engastador provocará su rotura en fragmentos incontables

A una temperatura de 900º en atmósfera de oxígeno el diamante se quema poco a poco y, como cualquier animal vivo, produce dióxido de carbono. A 1000º C, en atmósfera inerte, el diamante se transforma lentamente en grafito, y entre 1700-1800º C la velocidad de transformación es muy rápida

El grafito es un blando y negro material usado habitualmente en la mina de los lápices, es decir
la posibilidad infinita
ante la página en blanco

Enorme dificultad implica el proceso inverso. Se invocan
extremas condiciones de presión y temperatura. La caída de un meteorito, por ejemplo

Se han logrado resultados satisfactorios en laboratorios donde es posible producir diamantes sintéticos usando carbono

Extremadamente novedosa resulta la posibilidad de fabricar diamantes a partir de las cenizas de los difuntos

Publicado el 8/2/2009



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