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Efi Cubero

Efi
Cubero. Nacida en Granja de Torrehermosa, Badajoz. Ha realizado
estudios de Historia del Arte y de Lengua y Literatura en Barcelona,
ciudad en la que reside. Es corresponsal de Revistart
(Revista de las Artes) además de colaborar asiduamente en
la propuesta académica Arquitectura
y Humanidades de la UNAM y en varias publicaciones
culturales de España y América. Aparte de algunas plaquettes y
figurar en varias antologías de poesía y narrativa, le han sido
publicados los siguientes libros: Fragmentos
de exilio
(1992), Altano
(1995), Borrando Márgenes
(2004), La mirada en el limo
(2005) y Estados sucesivos
(México, 2009).El Libro de Artista, Ultramar
(2009), junto al pintor Paco Mora Peral y Desajustes
en el número 2 de la Colección de Poesía, dirigida por Antonio
Gómez, 3X3.
Autora
de numeroso artículos y ensayos, parte de su obra ha sido traducida
al francés, inglés y portugués. Ha participado en varias
exposiciones de Arte Contemporáneo relacionadas con la poesía
visual, en Italia, Francia, Castilla – La Mancha, Madrid y
Barcelona y también en el Centro Cultural San Jorge de Cáceres y el
Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona e impartido
conferencias y lecturas poéticas y participado como ponente en
varios Congresos Internacionales.
***
POEMAS
Como
un chorro de savia la fuerza en las espumas;
irrumpen
en la roca las formas de esta piel…
Se
estremecen los ojos.
Sabor
de almendra amarga, su claridad salvaje anega en tu silencio la
eclosión del deseo.
(inédito)
***
En
cualquier devenir inesperado
una inquietud no basta para
otorgarle un nombre al desarraigo. Las horas cuentan más que
muchos días cuando tu interior siente que está justo en el
sitio que anhelaba. A veces una ruta alternativa nos desvía
del trayecto, y ese elemento aislado, puede alzarse en el
centro de la trama y convertirlo en todo. Sé que busco un
sentido entre las pautas, y que huyo entre las grietas, que me
desdoblo en múltiples verdades y que siento un temor sin
artificios antiguo como el mundo y la memoria. Que me pierdo en
atajos, en tantas direcciones asistidas que a nada me conducen en
busca de una sed siempre lejana; de palabras con alma, que no
llenan el vaso de ese dolor de luz que las contiene.
(inédito)
***
FLORES
FRENTE AL VOLCÁN
Sobre
el dolor y el grito han crecido amapolas. Dora el sol la
impotencia que esculpió la ceniza. Pisas sobre el enigma de
las ocultaciones.
Llueve
por la memoria sobre aquellas ruinas. Cubren flores y frutos
los vestigios. Esta tierra volcánica, muestra el tono de
gris, indefinido, indiferente ante el dolor del tiempo.
Un
despertar petrificado, antiguo, gestos cercanos que reconocemos de
angustia, indefensión… Los moldes forman nuestro propio
miedo. Miro estas amapolas tan ajenas a lo que guardan,
tienen, un fulgor asequible de sangrante alegría.
(inédito)
***
ESTADO
PROPIO
Cuando
la niebla se disipa, sientes, que en la extensión del
mar allá, a lo lejos, la luz intermitente te señala un
espacio…
(Todo
desplazamiento presupone una fuga)
(Desajustes)
***
LASTRE
Desdoblado
despliegue, las islas emergentes como una sucesión de
lejanías…
Navego
con el lastre de todo lo soñado.
(Desajustes)
***
NAUFRAGIOS
Parece
el mar la mesa de un despacho. Tal encerada lámina. Tal pulida
madera. Bajo la calma chicha la acartonada rigidez de azúcar
en las velas que aguardan el vaivén de la sal, el balanceo ¡el
viento, viento, viento...! Sobre la mesa el vino escancia un
brillo de embriaguez futura.
No
hay artificio en el lugar sagrado, solo el calor que embota los
sentidos e impide solazarse en lo solemne: La fragmentada
jarra. El perfil del guerrero o la inscripción bajo la diosa ¡Oh,
diosa!. Aquí, sobre los restos del naufragio, mármoles que
reflejan la febril singladura, buscas unir fragmentos que
conformen tu origen: ¿qué sibila señala en la tabla votiva esta
búsqueda incierta de pasión y recelo?
Ahonda.
Mira tu nombre en la arcilla escindido. Alguien sabe y esculpe lo
olvidado en la piedra. Por la tierra y el agua donde todo esta
impreso tu latido perdura en la huella de arena.
(Borrando
márgenes)
***
PENURIA
DE LA ESPUMA
Late
el orgullo aquí. Lucha en voz alta, azogada y opaca, la
palabra perdida que entre la niebla de las voces prende. Pronto
el discurso sonará inconexo, vacilante y letal como los
pasos. Los codos se afianzan, se deslizan por la barra del
bar, resbaladizos, torpes e inestables, asidos a la tabla
perdida en el naufragio. Sin brújula el espejo, duplica su
apariencia de espejismo. Del vaso turbio y de los ojos
limpios bebe la luz. El verbo es bronco, la conciencia
clara, -y nadie escucha- el coro canta y cuenta el
corifeo. Sobreviene la náusea. Gira el techo del mundo
vertiginosamente y enmudece la noche. Como un ojo de
Cíclope, el
destello del rótulo confuso parpadea señalando este sitio que
será siempre el foro de los desheredados.
(Borrando
márgenes)
***
CONFABULANDO
ADIOSES
A
través de las aguas laminares, decisivo el lugar, lleno de
historia.
Sobre
un gran vaso limpio, de luz atormentada asumo la certeza de
ser sólo ceniza.
(Y
tú, inmortal y eterno, confabulando adioses).
(inédito)
Publicado
el 4/9/2011
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