Sin amigos, sin bienes, sin señor, en extraño lugar y extraña tierra, lejos de todo bien, hastiado y triste, cautivos voluntad y pensamiento, me encuentro sometido a un mal poder, no veo a nadie que de mí se cuide, y, vigilado, encadenado y preso, a mi aciaga ventura lo agradezco. |
|
| 
|